viernes, 2 de marzo de 2007

ELOGIO DE LA DEMENCIA

“España va bien.” José Mari.

“España va + que bien.” ZP.

La entrevista que El País publicó el 15 de agosto del 2005 a Leopoldo María Panero (Miguel Mora y J. R. Mantilla), sin lugar a dudas uno de nuestros escritores más interesantes, no tiene desperdicio y merece algunos comentarios ad hoc. Comparto tantas cosas con él que me preocupa imaginar que pudiera estar volviéndome yo también majareta. Sus opiniones sobre los trabajadores españoles, la ingente novela de Cervantes elevada por el marketing, como antaño hizo la propaganda oficial, a alturas de las que merece ser arrojada adherida al más ingente de los pedruscos, o las consideraciones sobre la profesión psiquiátrica, que bien se ha ocupado de triturarlo por medios químicos y eléctricos, entre otros temas están llenas de lucidez.

“No creo en la clase trabajadora española, solo son bufones” No resulta difícil estar de acuerdo viendo como aquellos, “que heredarían el mundo y caminarían por frondosas alamedas”, han devenido miasma masificado e inútil en su persistencia cuantitativa, mecánica, sombría y bípeda, mientras se enganchan con frenesí a Operación Triunfo, Gran Hermano, el football, la lotería, las vacaciones, la familia, la pasta, Crónicas Marcianas, las votaciones o las más asquerosas melodías diseñadas para los más ínfimos productos de la evolución. No, querido Leopoldo, ni siquiera son bufones o si lo son lo son, pues el bufón es sombra de la sombra, de sus clases dirigentes, de sus élites: de sus financieros, de sus monarcas, de sus políticos, de sus efímeros y repugnantes mesías mediáticos, de sus prostitutas, intelectuales, artistas, policías y militares…

La idea de que “ETA es la única oposición real” y que resulta conveniente negociar con ella requiere precisión. No será difícil hacerlo, añade un no-servidor, ya que su nivel de infiltración por miembros de nuestros organismos de seguridad ha alcanzado ya techo, lo cual obliga a plantearse alguna cuestión incómoda como: ¿cuántas operaciones atribuidas a ETA pudieron evitarse y fueron dejadas consumarse por ganancias políticas anexas? Ahora hemos de unirnos todos contra el “Islam-no-moderado” en el Tercer Acto de los Pretendientes a la búsqueda del control total del planeta. Si ETA no hubiera existido habría habido que inventarla, como a Bin Laden o al turbio Arafat.

Y cuan elegantemente reflejas, Leopoldo, la vanidad del impostor del “talante”, del rostro amable del estado policíaco, del sin par antimachista, del predicador de la Alianza de Civilizaciones: José Luís Rodríguez Zapatero:

“El Príncipe de las Tinieblas. “Oh, Satán, dame sólo dos cosas: oro y el regazo de la Mujer.” Goethe.”

Como muy bien recalcas Leopoldo: “Es España la que está loca, no yo.”

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