viernes, 2 de marzo de 2007

“NUESTROS VALORES”

“Cuando estoy interesado en cuestiones referentes a la actualidad releo entonces el Apocalipsis.” León Bloy.

Entre los slogans más socorridos, con los que nuestros muy democráticos y representativos dirigentes “occidentales” nos regalan los oídos, está la conocida letanía sobre la defensa, no demasiado razonada todo hay que decirlo, del modo de vida “democrático”. “Unidad de todos los demócratas” y “lucha contra el terrorismo global” son parte de esta, ya agobiante por repetitiva y mecánica, operación de marketing. Enterradas las ideologías por este último hallazgo del ingenio humano, como trataron inútilmente de hacer estas antes con las religiones, considerado como delito de lesa majestad por la postmodernidad tener creencias o identidades fuertes de cualquier tipo por ser incompatibles con el “becerrismo en la tolerancia” que requieren los montajes tecnotrónicos en alza, ha llegado no obstante el momento de desplazar a las ganaderías multiculturales en la correcta dirección que requieren “los tiempos”. El oportuno fenómeno del “terrorismo global” (si no existiera hubiera habido que inventarlo) ha venido en auxilio de los que, ya hace tiempo, mostraron en dos carnicerías mundiales que nada se opondría a sus designios de imponer sobre la faz de la tierra su peculiar perspectiva hegemónica, el engendro al que denominan:“Paz Perpetua.”

El mantra OM (Only Money) coreado, multitudinaria y multiculturalmente “urbi et orbi”, la devastación continuada de la Tierra a mayor gloria del bipedaje más frenético (“creced y multiplicaos”), la fealdad invasiva de los entornos (consecuencia obligada y solidaria con lo anterior), la corrupción sistemática ( lo llaman:“vida política” y “sociedad civil”), el trance mediático y la pasividad subsiguiente, como modo de relación de los dirigentes (la elite) con los colectivos aculturados (el presunto ciudadano) y la consecuente entronización de la mentira (“nuestros valores”) son parte del “Nuevo Trato”. Todo en un contexto en el que la manipulación más descarada y la vigilancia draconiana son consideradas inevitables por todos los actores y asumidas como modo de vida. El “European Dream”.

“Policía bueno” (Naciones Unidas, “mundo más solidario”, Tribunal Internacional) y “policía malo” (USA, la globalización de los mercados financieros y “la guerra”) se combinan, como algo más que metáforas, para guiar al bípedo hacia cotas de servidumbre e infamia jamás logradas en la historia humana que aun recordamos…

“Nuestro Modo de Vida” está ahora en peligro, señala el inefable agente de la CIA y fabiano Tony Blair.

Y obviamente nos lo creemos. Entretanto se apiolan de un tiro en la cabeza a un pobre brasileño mientras la multitud abyecta asume en las encuestas, y en su pasividad porcina, que todo le está permitido a los gangsters, que les ordeñan día a día, en nombre de su plebeya e inexistente “seguridad.”

El grado de cretinismo, extendido ya a cotas planetarias por numerosas “opciones” audiovisuales, entre otros instrumentos de desinformación, no hace concebir previsiones muy optimistas sobre el destino y la evolución de “todo esto”. En el horizonte de su muy merecida aniquilación, la de la actual “Humanidad”, sólo queda recomendar a las minorías conscientes: reflexión y calma, lugares distantes despejados de chusma y bien aprovisionados, “carpe diem” y, aunque parezca insólito, optimismo.

Precisamente por eso, porque es absurdo.

No hay comentarios: